sábado, 11 de julio de 2009

Ocaso radiante

Atardecer en Laredo by Pepe

Hacia un ocaso radiante
caminaba el sol de estío,
y era, entre nubes de fuego, una trompeta gigante,
tras de los álamos verdes de las márgenes del río.

Dentro de un olmo sonaba la sempiterna tijera
de la cigarra cantora, el monorritmo jovial,
entre metal y madera,
que es la canción estival.

En una huerta sombría,
giraban los cangilones de la noria soñolienta.
Bajo las ramas oscuras el son del agua se oía.

Era una tarde de julio, luminosa y polvorienta.
Yo iba haciendo mi camino,
absorto en el solitario crepúsculo campesino.
Y pensaba: “¡Hermosa tarde, nota de la lira inmensa


Antonio Machado

3 comentarios:

  1. Precioso poema elegiste para la vuelta. Machado sabía describirlo todo. Besos.

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  2. thanks for this nice post 111213

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  3. Ugh, I finally figured out how to post! LOL Thanks for the info, I'll be checking back!

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