lunes, 26 de marzo de 2012

Corazón coraza

Imagen sacada de la red

 
Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza

porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
si no te miro amor
si no te miro

porque tú siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tienes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no.
 
Mario Benedetti

sábado, 17 de marzo de 2012

El sexo

Imagen sacada de la red

El sexo siempre ha sido primordial,
en esta, aquella u otra relación,
aflora en la misma ese instinto animal,
y esa maravilla despierta la pasión.

Aplicaciones curativas, tiene un montón,
te calma, te relaja y te da buena vibración
y si fuera poco te deja como un campeón,
no pierdas tiempo y aprovecha la ocasión.

Pepe

jueves, 8 de marzo de 2012

Mujer apasionada (monologo)

Imagen sacada de la red


Llevo a remolque el alma ensangrentada
de amar entre la espina y el deseo;
en tu crisol mi realidad moldeo,
mi presencia a la tuya atenazada.

Si la noche te ausenta, qué truncada,
qué indefensa y atónita me veo,
qué hambrienta del salvaje forcejeo
que te trueca en león sobre la almohada.

Dame la infinitud de tu lenguaje,
propagador del único mensaje
que el flujo de mis venas aún entiende.

Y esa cálida carne que codicio,
sin ti ansiedad, contigo casi vicio,
que al adherirse a mí, la piel enciende.


Me dijo que me amaba demasiado;
era una tromba azul, una borrasca,
un vendaval haciéndose tornado,
y el paisaje a su soplo era hojarasca.

Y yo me dejé amar. Era violenta,
mas sin herir, colmena y catarata,
fiera complicidad, pantera hambrienta,
que aún después de perdida me arrebata.

Brevería Nº 1935 
Álvarez Hidaldo